La ciudad de Jerez de la Frontera ha rendido este viernes uno de los homenajes más emotivos y esperados de su historia taurina con la inauguración del monumento dedicado a Rafael de Paula, ubicado en la calle Circo, junto a la plaza de toros jerezana. Un reconocimiento largamente reclamado que, tras más de dos décadas de espera, ha visto finalmente la luz gracias al impulso decisivo de Morante de la Puebla.
La escultura, realizada por el artista onubense Martín Lagares, se eleva como un nuevo símbolo del toreo en la ciudad. Con 2,70 metros de altura —más de 3,20 junto al pedestal—, la obra busca capturar la personalidad irrepetible y la expresión artística de un torero considerado uno de los grandes genios del toreo contemporáneo.
El acto congregó a familiares, aficionados, personalidades del mundo taurino y del flamenco, además de representantes institucionales encabezados por la alcaldesa de la ciudad. La emoción marcó una ceremonia que adquirió una dimensión aún más especial tras el fallecimiento de Rafael de Paula el pasado 2 de noviembre de 2025.
Uno de los momentos más sentidos llegó con las palabras de Bernardo Soto, hijo del diestro jerezano, quien agradeció públicamente el trabajo del escultor y el empeño de Morante de la Puebla para hacer realidad el homenaje. “Hoy no solo inauguramos una escultura, sino que la ciudad devuelve una parte de lo que mi padre entregó en el ruedo: valentía, arte y verdad”, expresó emocionado.
Por su parte, Morante de la Puebla, considerado por muchos el heredero espiritual del arte de Paula, mostró su satisfacción por ver culminado un proyecto que llevaba años detenido. El sevillano agradeció el apoyo de todos los benefactores que hicieron posible la obra y recordó la profunda influencia que Rafael de Paula tuvo en su concepción del toreo.
La ceremonia alcanzó uno de sus instantes más simbólicos cuando fueron descubriendo la escultura entre los sones del pasodoble “Rafael de Paula”, interpretado por la Banda Municipal de Jerez. El acto había comenzado previamente con el pasodoble “Morante de la Puebla” y concluyó con varias piezas clásicas que envolvieron el homenaje en una atmósfera profundamente taurina y flamenca.
El reconocimiento a Rafael de Paula no termina con esta escultura. El Ayuntamiento también ha impulsado una placa conmemorativa en la calle Cantarería, lugar de nacimiento del torero, así como la creación de un nuevo espacio urbano en el barrio de Santiago que llevará su nombre, reforzando para siempre la huella del maestro en la memoria de Jerez.









