En un mundo que con frecuencia parece olvidar sus raíces, este 16 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Tauromaquia, una fecha dedicada a reconocer a la tauromaquia como una expresión cultural de profundo valor histórico, artístico y económico en España, México y diversos países de Iberoamérica.
La elección de esta fecha no es casual. Se instauró en homenaje a José Gómez Ortega, conocido como “El Rey de los Toreros”, quien falleció el 16 de mayo de 1920 en la plaza de toros de Talavera de la Reina, tras una cornada del toro “Bailaor”. Su muerte, ocurrida cuando apenas tenía 25 años, marcó profundamente la historia del toreo y convirtió esta fecha en un símbolo de memoria y orgullo para la afición taurina.
La celebración fue impulsada por la Fundación Toro de Lidia tras un proceso de diálogo y consulta con aficionados, profesionales y ganaderos. Aunque se trata de una efeméride reciente, oficializada en 2024, representa un paso significativo en la defensa y difusión de una tradición centenaria que forma parte esencial de la identidad cultural hispánica.
UNA TRADICIÓN QUE UNE HISTORIA, ARTE Y VIDA
La tauromaquia trasciende la idea de un espectáculo. Se trata de una manifestación artística y cultural que reúne valor, técnica, estética y una estrecha relación con la crianza del toro bravo. En ella convergen el respeto por la bravura del animal, la emoción del rito y la expresión de lo humano frente a la naturaleza.
En países como México, España, Francia, Portugal, Colombia, Perú y Ecuador, la fiesta brava genera empleo, impulsa el turismo y contribuye al desarrollo rural. Además, permite la preservación de razas únicas de toros de lidia y mantiene vivas plazas históricas consideradas patrimonio arquitectónico y cultural.
Frente a quienes buscan prohibirla, los defensores de la tauromaquia sostienen que se trata de una expresión cultural protegida en distintos países y comparable con otras tradiciones artísticas ligadas al riesgo, la emoción y la identidad colectiva. Para sus aficionados, su desaparición significaría perder una parte fundamental de la historia y la cultura compartida entre los pueblos iberoamericanos.
LLAMADO A LA CELEBRACIÓN Y LA DEFENSA DE LA FIESTA BRAVA
En esta fecha, aficionados, toreros, ganaderos, empresarios y artistas taurinos celebran con orgullo una tradición que ha trascendido generaciones. Asimismo, hacen un llamado a las instituciones, medios de comunicación y sociedad en general para promover el respeto a la libertad cultural y reconocer a la tauromaquia como un patrimonio vivo que merece protección, difusión y permanencia.
¡Viva la fiesta brava!
¡Viva la tauromaquia!








