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MARIO VILAU DEJA BUENA IMAGEN EN CERET, PERO LA ESPADA LE NIEGA EL TRIUNFO

El novillero catalán Mario Vilau protagonizó este sábado una exigente encerrona en solitario en la plaza de toros de Ceret, una de las más serias y exigentes del circuito francés, donde firmó una actuación de entrega, valor y buen concepto taurino que, sin embargo, quedó sin recompensa debido a los reiterados fallos con la espada y a las incidencias que marcaron el festejo.

Vilau fue recibido con una cálida ovación al romper el paseíllo, reflejo de la expectación que había despertado su compromiso como único espada. No obstante, el desarrollo del festejo se complicó desde muy temprano, ya que el segundo novillo titular fue devuelto por falta de fuerzas y el único sobrero disponible también regresó a los corrales tras evidenciar una manifiesta falta de coordinación. Esta situación obligó a modificar el orden de lidia, por lo que finalmente el catalán únicamente pudo enfrentarse a tres novillos.

Foto Mikael Fortes

El primero de la mañana, «Cornicorto», de la ganadería de Barcial, permitió al novillero mostrar desde el inicio su disposición. Lo recibió a portagayola y posteriormente lo saludó con verónicas templadas. El ejemplar destacó por su bravura en el caballo, acudiendo hasta en tres ocasiones al peto, mientras que en la muleta ofreció una embestida franca por el pitón derecho. Vilau construyó una faena de buen trazo, aprovechando las virtudes del astado antes de que éste perdiera intensidad. Sin embargo, el desacierto con los aceros dejó todo en silencio.

Tras la devolución del segundo novillo y del único sobrero, hizo su aparición «Fragoso», de Partido de Resina, un ejemplar exigente que también cumplió con nota en el tercio de varas, tomando tres puyazos. En la faena de muleta desarrolló transmisión, temperamento y dificultades que el novillero resolvió con firmeza y buen oficio, sobresaliendo especialmente las series al natural. Cerró su labor con unas ajustadas manoletinas, pero nuevamente la espada impidió que el esfuerzo se tradujera en trofeos, recibiendo una ovación desde el tercio.

El último ejemplar de su actuación fue «Rosquillerito», de Barcial, al que volvió a recibir a portagayola, reafirmando su apuesta por el riesgo desde el primer momento. El novillo mostró calidad por el pitón derecho y permitió los momentos de mayor inspiración de la mañana. Durante la faena, Vilau sufrió una voltereta de la que se repuso sin consecuencias aparentes para continuar toreando con determinación y dejar los pasajes más destacados de su encerrona. Una vez más, el fallo con la espada le cerró la puerta del triunfo y todo quedó en una ovación del público.

A pesar de marcharse de vacío, Mario Vilau dejó una de las actuaciones más comprometidas y solventes de su temporada, demostrando valor, capacidad y un concepto clásico del toreo en un escenario de máxima exigencia como Ceret, donde el reconocimiento de la afición francesa confirmó las buenas sensaciones que dejó su encerrona.

Foto Mikael Fortes

Ficha del festejo

Plaza de toros de Ceret (Francia). Sábado 11 de julio de 2026. Festejo matinal. Tres cuartos de entrada.

Novillos: Barcial y Partido de Resina.

Único espada:

  • Mario Vilau: silencio, saludos tras ovación y palmas.

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