La Plaza de Toros Oriente recibirá este viernes 2 de octubre la tradicional Corrida de La Alborada, uno de los festejos centrales de las celebraciones patronales de San Miguel de Allende.
El cartel reúne a Diego Silveti, Diego San Román y Francisco Martínez, quienes lidiarán un encierro de Palma del Río a partir de las 20:00 horas. La combinación presenta tres expresiones diferentes de la tauromaquia mexicana y concede un lugar especial al torero de la tierra.
Francisco Martínez ha intensificado la promoción del festejo durante los últimos días. El matador visitó el Instituto Las Casas para conversar con estudiantes de diferentes niveles educativos acerca de su profesión, las tradiciones locales y el significado que tiene La Alborada para la comunidad sanmiguelense.
La presencia de Martínez añade un componente de pertenencia al cartel. El diestro actuará ante su público dentro de una celebración profundamente vinculada con la identidad de la ciudad, circunstancia que convierte su comparecencia en una de las pruebas importantes de su temporada.
Diego Silveti aportará experiencia y conocimiento de las plazas guanajuatenses. Diego San Román, por su parte, llegará con el estilo de exposición y firmeza que ha marcado sus actuaciones recientes. El comportamiento del encierro determinará hasta qué punto la terna puede convertir la expectativa en un resultado artístico.
La corrida también conservará su dimensión ceremonial. La imagen del Señor San Miguel saldrá del atrio parroquial para presidir la Corrida de las Luces, dentro de una jornada que combinará el festejo taurino con procesiones, verbenas y actividades tradicionales en distintos barrios.
Palma del Río tendrá la responsabilidad ganadera de una noche que requiere presencia, movilidad y condiciones para el lucimiento. El encierro será examinado antes del festejo y su aprobación definitiva corresponderá a las autoridades de plaza.
La Corrida de La Alborada no se limita, por tanto, a la competencia entre tres matadores. El acontecimiento forma parte de una celebración comunitaria en la que la procesión, la iluminación del recinto y la actividad en el ruedo construyen una de las noches más características del calendario taurino de Guanajuato.








