El matador mexicano afrontará este jueves la gran final del certamen en Las Ventas, donde además confirmará su alternativa
Héctor Gutiérrez se encuentra ante uno de los compromisos más trascendentes de su trayectoria profesional. Este jueves 30 de julio, el matador mexicano hará el paseíllo en la plaza de toros de Las Ventas para disputar la gran final de la Copa Chenel, una cita que además marcará la confirmación de su alternativa, compartiendo cartel con Alejandro Marcos y Manuel Diosleguarde, quienes lidiarán un encierro de El Capea y Carmen Lorenzo.
Después de una actuación sólida y consistente a lo largo del certamen, Gutiérrez llega a la última cita convencido de haber entregado todo en cada una de sus comparecencias. «Las cuatro tardes que he tenido me he entregado al máximo. Creo que he ido con el compromiso absoluto a cada una de ellas y no me he dejado nada», afirma el hidrocálido, quien considera que esa entrega ha sido determinante para alcanzar la final.
Para el torero mexicano, disputar este festejo representa mucho más que una oportunidad deportiva. Se trata de cumplir un sueño que lo ha acompañado desde la infancia y que ahora está a punto de hacerse realidad en el escenario más importante del mundo taurino.
«Para mí supone mucha responsabilidad, mucho compromiso, pero a la vez es un sueño», señala Gutiérrez, consciente de la dimensión que tiene confirmar su alternativa en la primera plaza del mundo.
El espada reconoce que la Copa Chenel ha sido un punto de inflexión en su carrera y no duda en destacar la importancia que ha tenido el certamen para abrirle las puertas del toreo en España.
«El certamen de la Copa Chenel para mí es todo. Es la oportunidad de llegar a España y abrirme camino. Sin él creo que sería prácticamente imposible», asegura, al tiempo que expresa su profundo agradecimiento al equipo organizador por la confianza y la proyección que le ha brindado.
Con la ilusión intacta, Héctor Gutiérrez afronta la final con un objetivo muy claro: aprovechar una tarde que puede marcar el rumbo de su carrera.
«Me encantaría desorejar un toro y que mi rumbo y mi carrera agarren el vuelo que necesitan», comenta el matador, quien reconoce el alto nivel que ha tenido un certamen del que formaron parte 18 participantes y en el que solo tres lograron alcanzar la final.
El mexicano también hizo un llamado a la afición para respaldar esta gran cita, convencido de que será un festejo de máxima entrega por parte de los tres finalistas y con el atractivo añadido de lidiar un encierro de la ganadería de El Capea, una divisa que considera ofrece todas las garantías para el triunfo.
Finalmente, el torero dedicó un emotivo mensaje al joven novillero que un día soñó con llegar hasta este momento.
«Que todos los sueños tarde o temprano se cumplen cuando se trabajan, cuando hay constancia, disciplina y nunca se deja de soñar», concluyó.
La gran final de la Copa Chenel supondrá una oportunidad histórica para Héctor Gutiérrez, quien buscará convertir una actuación sobresaliente en el impulso definitivo para consolidar su carrera en Europa y escribir un nuevo capítulo en su trayectoria profesional.








