Los toros de Jandilla pusieron el broche final a los Sanfermines 2026 con un encierro tan veloz como peligroso. En apenas 2 minutos y 25 segundos, la prestigiosa divisa extremeña hizo honor a su historial en Pamplona protagonizando una carrera marcada por la tensión, las embestidas y dos corredores corneados, confirmando una vez más la fama de una de las ganaderías más exigentes del ciclo.

Desde los primeros metros, los astados mostraron un comportamiento especialmente agresivo. Al abandonar la Plaza Consistorial, uno de los toros negros lanzó derrotes hacia los costados antes de embestir a varios corredores que buscaban alcanzar la curva de Mercaderes, provocando los primeros momentos de máxima alarma del recorrido.
El parte médico provisional confirmó dos heridos por asta de toro: uno con una cornada en el muslo, sufrida en las inmediaciones del Ayuntamiento, y otro con una cornada en el tórax en el tramo de Telefónica. Además, varios corredores fueron atendidos por contusiones tras las numerosas caídas registradas durante la carrera.

La velocidad de la manada aumentó la dificultad del recorrido. En la calle Estafeta, el toro colorado Zarabanda tropezó con un corredor que cayó justo delante de él. El pitón llegó a rasgar la camiseta del mozo por escasos centímetros antes de que se formara una montonera que incrementó el peligro para quienes corrían en ese tramo.
A medida que avanzaba el encierro, la manada fue estirándose, aunque el grupo principal permaneció compacto, reduciendo las opciones de los corredores para encontrar huecos seguros. Las mejores carreras se produjeron pegadas a las talanqueras, donde los mozos buscaron protegerse de las continuas embestidas de los toros.

En Telefónica se produjo la segunda cornada del encierro, mientras uno de los astados llegó incluso a caer antes de incorporarse rápidamente y continuar hacia la plaza. Finalmente, los toros alcanzaron los corrales sin mayores incidentes, aunque el callejón volvió a registrar varios momentos de tensión debido a la acumulación de corredores.
Jandilla volvió a confirmar por qué está considerada una de las ganaderías más peligrosas de los Sanfermines. En sus 25 participaciones acumula 33 heridos por asta de toro y permanece ligada a la memoria del encierro por ser la divisa del toro que causó la última muerte en la carrera, la del corredor madrileño Daniel Jimeno en 2009.

Con este octavo y último encierro concluyen los Sanfermines 2026, una edición caracterizada por la extraordinaria rapidez de todas sus carreras, ya que ninguna superó los tres minutos. La más larga fue la protagonizada por los toros de José Escolar, con un tiempo de 2 minutos y 36 segundos.
Los seis toros de Jandilla que protagonizaron el cierre de la feria fueron Adinerado, Zarabanda, Oyente, Chismoso, Castigado y Pañero, todos ellos destinados a la corrida vespertina que lidiarán los diestros Juan Ortega, Andrés Roca Rey y Tomás Rufo.








